Cómo convertirte en un verdadero Frytologist

¿Todo el mundo puede freír, verdad? Bueno… en realidad no. Freír patatas es un arte. Los verdaderos Frytology entienden el arte de freír y sirven siempre una patata frita perfecta a sus clientes. Y en Lamb Weston ¡estamos encantados de ayudarte!

Naturalmente, como chef, te tomas tu trabajo muy en serio: te aseguras de que la carne y el pescado sean perfectos, de calidad y salgan en su punto; o que tus verduras y ensaladas estén frescas y crujientes, elaboradas y presentadas con buen gusto. Y, a ello, le añades un acompañamiento: pasta, arroz, quinoa, patatas o patatas fritas. Lo llamamos así, pero es una pena, porque es igual de importante…

Las patatas fritas son lo primero
Sirve un delicioso plato con patatas. ¿Qué será lo primero que prueben tus clientes? ¡Exacto! Una crujiente y recién hecha patata frita. Si las patatas no están a la altura, es posible que tus comensales se muestren menos entusiastas con el resto de la comida. En resumen, ¡tus patatas fritas tienen que ser perfectas! De hecho, merecen un papel tan importante como cualquiera de los otros ingredientes del plato. No sólo porque gusten a todos, sino porque te ayudarán a hacer tu negocio más rentable.

Hablaremos un poco más sobre esto más adelante, pero primero, centrémonos en las patatas fritas perfectas.

Te cuidamos
Hacemos todo lo posible para conseguir la fritura perfecta, desde el cultivo de las patatas; pasando por el proceso en el que se cosechan almacenan, procesan y prueban; hasta que, finalmente, se entregan en tu negocio. Te damos consejos inteligentes y prácticos para que puedas servir a tus clientes una patata frita perfecta. La perfección ¡es la clave!

Tú estás al mando
Como ya hemos comentado, nos aseguramos de que la patata esté perfecta en cualquiera de nuestras variedades. Nos gusta ayudarte con consejos como “diseñar tus propios toppings” (con cheddar y jalapeños, por ejemplo), diferentes técnicas de emplatado (como en un frasco Weck) o “cómo dar a tus patatas fritas un toque picante” (con hierbas y especias tailandesas).

Pero tú siempre serás el último y más importante eslabón de la cadena. El chef. ¡Tú eres el Fritólogo! El resultado final está en tus propias manos. Literalmente. El toque final, tu estilo de presentación. ¡Tú mandas!