Cómo cultivar una patata

Las patatas fritas perfectas empiezan por... patatas perfectas. Poder obtenerlas durante todo el año es todo un reto. Es importante saber dónde se cultivan mejor las patatas. Pero, ¿realmente cómo se cultiva una patata?

Empecemos por algunos hechos: la mayoría de las patatas de cultivan en el noroeste de Europa y los Estados Unidos. ¿Por qué? Porque el clima es ideal, los agricultores tienen amplia experiencia y las infraestructuras pueden soportar producciones de patata a gran escala además de transportarlas. El ochenta por ciento de las patatas para freir procede de estas regiones.

Aumento de la tecnología En enero se firman los contratos con los agricultores de patatas, en febrero y marzo estos experimentados profesionales empiezan a trabajar sus campos. Luego, en marzo o abril plantan las patatas de siembra. Es un momento importante que nunca tiene una fecha exacta ya que es importante que no vuelva a helar y que la tierra no esté demasiado húmeda. Ese momento único puede variar de una año a otro. Muchas de las operaciones entorno a los campos se realizan de forma mecánica y con cada vez mayor tecnología, grandes tractores con GPS que utilizan y trabajan el campo de manera óptima.

Patatas fritas largas y hermosas
Las patatas de siembra son pequeñas patatas muy consistentes en tamaño, de tal manera que la patata que salga de ella sea también lo más consistente en tamaño posible. Pero lo primero es lo primero. De cada patata de siembra crece una sólida planta verde con abundantes hojas. Salen nuevas patatas del final de cada raíz. Cuántas salen y qué tamaño tienen depende de la patata de siembra. En LambWeston, utilizamos 15 tipos de patatas de siembra diferentes en Europa y 20 tipos de patatas de siembra diferentes en el mundo. Todos especialmente seleccionados para la producción de "patatas fritas perfectas". Está claro, el tamaño sí importa, ya que queremos patatas fritas largas y bonitas. Otros puntos importantes son: la resistencia a enfermedades y capacidad para un crecimiento sostenible, el contenido de materia seca, la cosecha por hectárea, niveles de azúcar constantes, sensibilidad a defectos, y potencial para el almacenaje.

Un producto sensible
Para obtener esas "patatas fritas perfectas", queremos que todo sea tan equilibrado como sea posible. Todo. No, en serio. Porque para poder servir patatas fritas de calidad durante todo el año, necesitamos patatas de calidad durante todo el año. Esto significa que debemos intercambiar las diferentes patatas de siembra con diferentes tiempos de cosecha de manera correcta. Y debemos asegurar las mejores condiciones de crecimiento durante toda la temporada. Durante la temporada de cultivo, las patatas necesitan nutrición y protección, y en los periodos secos, a menudo necesitan agua adicional (irrigación).

Como con cualquier cultivo, la calidad depende en gran medida de las condiciones meteorológicas. Y la patata es un producto bastante sensible. ¡Puede que el cultivo más vulnerable que hay en la Tierra! La temperatura es importante. En Europa, las patatas crecen mejor entre 20 y 25 grados Celsius. El hecho de que, debido al calentamiento global, las temperaturas estén subiendo, no es demasiado malo para las patatas. Mientras las diferencias de temperaturas entre el día y la nochesigan siendo significativas, un poco más de calor puede incluso ser una ventaja. No obstante, el aumento de condiciones climáticas extremas que lo acompañan puede ser desastroso.