El proceso

De la patata en crudo a la patata frita, parece un proceso con mucha lógica. A nosotros nos gusta verlo a la inversa: del tenedor al campo. Nuestro proceso empieza contigo. Tus deseos determinan qué patatas necesitamos, cuántas, cuándo y dónde se necesitan. Una vez sepamos eso, empezamos con la producción hasta convertirlas en patatas fritas ultracongeladas. Aunque eso también lleva su proceso.

Lo primero que hacemos cuando llegan las patatas a nuestras plantas de producción es seleccionarlas. Se trata de un producto natural por lo que no cada patata tiene el mismo tamaño. A la selección le sigue el almacenamiento, por tamaños, en una especie de bunkers de almacenamiento.

Cepilladas con mucho esmero

Damos por hecho que nuestros proveedores nos entregan patatas perfectas. Sin embargo, no nos gusta arriesgarnos por lo que nos pasamos el día verificándolas. En definitiva, control de calidad. ¿Quieres saber más sobre este proceso? Puedes leerlo en nuestro blog¿Cómo se verifican las patatas fritas congeladas?[url]. Es el momento de pelar las patatas. Junto a una cinta corredera esperan 250 hombres y mujeres con sus cuchillos de pelar para para pelar, diariamente, cientos de miles de... Es broma. Esto se hace de manera automática. Con ayuda de vapor y alta presión las pieles saltan sin problema. Después metemos las patatas en remojo y las cepillamos con mucho esmero.

Cuchillas giratorias

Para poder cortar mejor las patatas en forma de patata frita, las calentamos brevemente en agua hirviendo. Eso hace que las patatas se ablanden. Hace poco desarrollamos para ello un nuevo proceso: una pequeña descarga eléctrica. El mismo efecto, pero bastante más sostenible. Este principio ya se ha implantado en varias plantas de Lamb Weston. A través de un embudo y con agua a presión las patatas son conducidas hacia las cuchillas. La forma del embudo hace que las patatas siempre sean cortadas en vertical, así conseguimos esas ricas patatas fritas alargadas. ¡Lamb Weston posee la patente sobre esta tecnología de cortado! Girando las cuchillas logramos obtener patatas fritas con otras formas como las Twisters.

Soplado

Se puede dar el caso de que haya patatas fritas con alguna manchita o que estén defectuosas. Obviamente éstas nos las queremos. Tranquilo. Todas las patatas fritas pasan por un escáner a gran velocidad. Si apareciera alguna defectuosa es detectada por la meticulosa óptica de esta tecnología y la patata intrusa es desechada de la cinta con ayuda de un pequeño soplete. ¡Fuera!

Sea como fuere, queremos facilitarte las cosas al máximo. Así que, no sólo te cortamos las patatas sino que también te las prefreímos. Todas las patatas se fríen aproximadamente durante un minuto a 180 grados Celsius. Y luego, a toda velocidad, al túnel de congelado y envasado. En una bolsa, las bolsas en una caja, las cajas sobre un palé y luego, al congelador. Listas para el envío.

Un pequeño descanso

Todo este proceso tiene una duración de dos semanas sin descanso. Después, detenemos las producción completamente durante dos días. ¿Para descansar? No realmente. En realidad se hace para hacer una limpieza a fondo. Todo, la planta al completo. La higiene tiene una gran importancia para nosotros. Y es que, eso también influye en la producción de la patata frita perfecta. ¿Podemos impresionarte un poco más con algunas cifras? Gracias. A Lamb Weston Europa llegan diariamente 3,6 millones de kilos de patatas. ¡Eso son 121 camiones! En la UE y Oriente Medio se consumen a diario 12 millones de porciones de nuestras patatas fritas. Y nuestras plantas de producción en Europa gastan cada año:

- 40 millones de m2 (en parte reciclado) de envases de cartón

- 4,2 toneladas de film plástico para envasar las patatas fritas

- 43 millones de litros de aceite para prefreir las patatas.

Ahorramos en camiones

Puede que te sorprenda, pero al fin y al cabo se trata de poder entregarte un producto de calidad. En eso también hemos pensado. El transporte se lleva a cabo de la manera más sostenible posible. Las patatas fritas recién congeladas salen de nuestra planta de congelado en Holanda (Bergen op Zoom) en contendores sobre un barco fluvial hacia Róterdam. Esto supone un ahorro de 120 a 160 camiones sobre las carreteras. Si nos adentramos en Europa, hacia Italia, España, Polonia y Suecia, el transporte se realiza, en un 95 porciento, en tren. Tan sólo los envíos express salen en camión.