Qué pruebas se realizan a las patatas fritas

Las patatas fritas no tardan mucho en convertirse en las patatas fritas perfectas cuando dejan nuestro punto de producción en óptimas condiciones. Para asegurarnos de que sea así, supervisamos todos los posibles aspectos. Para garantizar un completo disfrute de nuestros productos, no se deja nada en manos del azar. ¿Tienes curiosidad sobre cuál es el proceso?

El proceso de conversión de una patata en una patata frita congelada cada vez se automatiza más. ¿Por qué? Las máquinas son cada vez más fiables y rápidas. Ven cosas con más claridad y son mejores a la hora de registrar defectos, lo que reduce el número de imperfecciones.

Una vez congeladas

Los dispositivos de vanguardia utilizados favorecen un mayor control durante el procesamiento, por ejemplo, el momento ideal para intervenir o modificar si algo no va de la manera esperada. Piensa en la longitud de las patatas fritas o en la temperatura del proceso de congelación. Porque una vez congelada una patata frita, poco se puede hacer.

¿Es lo suficientemente crujiente?

Aún así, las patatas fritas también se someten a una intensa evaluación mediante una serie de estrictos tests de laboratorio. Lamb Weston se lo toma muy en serio, porque el producto final debe cumplir todos los requisitos necesarios de una patata frita perfecta. Funciona así: los técnicos del laboratorio toman una muestra muy congelada de la línea de producción. Una cantidad X del producto final se retira de su embalaje. Después, se hace una comprobación visual. Se buscan visualmente imperfecciones y otros defectos (daños y/o anomalías).

Después, las freímos, como en los servicios de catering, pero siempre un peso fijo, durante un tiempo fijo y a una temperatura fija. Cuando están hechas, las patatas fritas se colocan provisionalmente debajo de una luz calefactora y se mantienen allí durante un breve periodo de tiempo para simular la situación en un restaurante. Después, realizamos una comprobación de color y, por último, como comprobación final, se realizan las denominadas pruebas de mano y boca. En otras palabras, la prueba sensorial de la textura. ¿Son agradables al tacto y sabrosas? ¿Están bien hechas? ¿Son lo suficientemente crujientes?

Casi sin desperdicios

En caso de no obtener los resultados esperados, se implementan cambios de inmediato para mejorar el proceso de producción. Si, en casos excepcionales, las desviaciones de los resultados esperados se salen de los márgenes permitidos, se separará el lote rechazado. Dichos lotes se utilizan con otras finalidades, porque en Lamb Weston, no se desperdicia nada innecesariamente. De hecho ¡se aprovecha el 99,9% de cada patata! En otras palabras, casi no se generan desperdicios.

Boutique de patatas fritas de moda

De esta manera, miles de productos de patata recién congelada dejan la cinta transportadora para llegar hasta nuestros clientes, que engloban desde hamburgueserías gourmet a bares de tapas y restaurantes especializados en pollo. Prestamos tanta atención a la calidad de nuestros productos como cualquier restaurante; nos tomamos nuestro producto tan en serio para asegurarnos de que nuestros clientes pueden servir a sus clientes la patata frita perfecta. Por ello es por lo que aconsejamos a nuestros clientes sobre el proceso y a sobre cómo lograrlo.